Retocar las fotos es un proceso que lleva su tiempo. Tras una sesión hay que revelarlas (pasarlas de RAW a JPG), seleccionarlas y editarlas. Entiendo que, al salir de la sesión, se tienen muchas ganas de ver el resultado final. Pero hay que saber valorar las horas de trabajo que los fotógrafos tenemos que echar una vez la sesión ha terminado.

En las sesiones remuneradas el plazo de entrega es de una semana. En las sesiones de colaboración, que hago en mi tiempo libre, depende de cómo ande de trabajo. Intento entregar todas las fotos antes de un mes. Si creo que se puede alargar hasta los dos meses, lo que no es normal excepto en momentos puntuales de mucho trabajo, intento dar un un pequeño avance en 10-15 días. Muy muy MUY extrañamente entrego las fotos más allá de los dos meses.

Suelo entregar unas 30 fotos por sesión, que no está nada mal. Aunque a veces la cosa se desmadra. En sesiones individuales creo que el récord son unas 70 fotos de la misma sesión. Pero ese día Amarna Miller estaba que se salía.