Es que esto… no es normal!” me dice un policía de paisano, señalando a un grupo de atractivas jovencitas en ropa interior en el párking de Bogatell. Mientras, oigo que sus compañeros hablan con las chicas sobre un número del Playboy americano que hemos comprado hace un rato en las Ramblas, causando bastante revuelo. “Nos íbamos ya para la comisaría pero al veros hemos tenido que parar“. Tras charlar sobre exhibicionismo, ocupación ilegal de la vía pública, consumo de alcohol e, incluso, dudar de la mayoría de edad de alguna, todo termina bien. Amara les despide con un “sabéis que ahora lo vais a contar en comisaría y no os van a creer“. Impagable.

Segunda sesión de la serie “Classy ladies gone wild”. Una forma distinta de pasar un Sábado noche. Fotos desde plaza
Catalunya hasta la Catedral con mirones y fotógrafos ocasionales de todo tipo, autobuses de la TMB parando enmedio de la calle porque el conductor quería saber qué pasaba, pasando totalmente de los pasajeros. Esperando al metro con Batman, Catwoman y Darth Vader en vestido de látex, y comprobar que la fuerza no sólo tiene un lado oscuro, sino también un lado bastante gay. Tras algún show delante de las cámaras de seguridad del metro y alguna caída con esguince en Vía Laietana, al agua a terminar de liarla. Perdimos anillos, piercings, gafas…

A mí, que me gustan las sesiones cortas, se me hace raro terminar más de siete horas de fotos, a las 6 de la mañana, con las modelos haciendo autostop para poder pedir unos happy meal en el McAuto de la playa.